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Chile se densifica: casas ceden ante edificios

Cambio fue observado en el diagnóstico de ciudades elaborado por el Gobierno para Política de Desarrollo Urbano. El 36% de las viviendas construidas durante la última década fueron departamentos, lo que muestra un fenómeno de creciente «verticalización» de las ciudades del país. por Manuel Valencia En sólo 20 años, Chile […]

Cambio fue observado en el diagnóstico de ciudades elaborado por el Gobierno para Política de Desarrollo Urbano.

El 36% de las viviendas construidas durante la última década fueron departamentos, lo que muestra un fenómeno de creciente «verticalización» de las ciudades del país.

por Manuel Valencia

Casas Departamentos 2002-2012

En sólo 20 años, Chile ha protagonizado una silenciosa pero persistente transformación que lo convierte en uno de los países más urbanizados del mundo.

Según un diagnóstico elaborado por el Ministerio de Vivienda (Minvu), en el marco de la nueva Política de Desarrollo Urbano -que hoy inicia su discusión ciudadana en Santiago- a 2012 el 89% de la población vive en ciudades (más que el 77% que en promedio tiene la OCDE) y se concentra principalmente en las capitales regionales del sector centro-norte del territorio.

El documento oficial establece que el constante desplazamiento hacia las ciudades ha densificado las urbes. Así, las viviendas han crecido a un ritmo mayor que el de las familias: en la última década se agregaron 133 mil viviendas por año, lo que representa el 87% del crecimiento anual de la población en el mismo período. Con ello, según el Minvu, el aumento de propiedades superó en 38% el total de familias generadas en el período 2002-2012.

Este fenómeno se da con especial fuerza en Tarapacá (3,6%), Los Lagos (3,5%) y la Región Metropolitana (2,5%) y refleja cambios en la composición de los hogares: aumentan los solteros y hogares sin hijos. De acuerdo al informe, entre 1982 y 2012 el número de habitantes por hogar cayó de 4,5 a 2,9 personas. Un indicador que, según el documento, plantea desafíos en el diseño de futuras políticas habitacionales.

«La significativa reducción del déficit habitacional en la última década, la disminución del tamaño de los hogares, el envejecimiento de la población y el aumento de los estratos sociales medios están impulsando ciudades más maduras donde la centralidad predomina sobre el antiguo sueño suburbano de la casas con jardín. Estos datos debieran llevarnos a un giro en nuestras políticas habitacionales, de transporte y desarrollo urbano, priorizando por completo la renovación interior de las ciudades, el transporte público, la regeneración de barrios y los mecanismos que garanticen a los sectores vulnerables el acceso a vivienda en zonas centrales», analiza el urbanista de la UC Luis Eduardo Bresciani.

No es lo único. Según el informe, Chile ha ido cediendo su imagen de un país de casas y ha derivado en uno de departamentos: de los 129 mil permisos de edificación de viviendas entre 2002 y 2010, el 36% corresponde a edificios, que se concentran en Tarapacá (64,9% del total de viviendas), la Región Metropolitana (54,6%) y Valparaíso (42,7%).

Con ello, si en 2002 por cada 100 casas había 18 departamentos, hoy la proporción es de 61 departamentos por cada 100 casas, lo que se profundizará en los próximos 10 años.

«Esta verticalización de las ciudades es un síntoma claro del «infilling» (crecimiento hacia el centro urbano) observado en grandes ciudades y áreas metropolitanas como Santiago, Valparaíso, Concepción, Antofagasta, y La Serena-Coquimbo», observa el urbanista Iván Poduje.

El subsecretario de Vivienda y Urbanismo, Francisco Irarrázaval, dice que este crecimiento urbano del país «pudo ser una buena oportunidad para integrar a las familias más vulnerables a la ciudad y sus beneficios. Sin embargo, no lo fue (…). Sin duda, conseguir terrenos para viviendas que ofrezcan integración a la ciudad, a bajos precios, será un desafío mayor», explica.