El efecto de los tacos

Empresas flexibilizan horarios, sube el uso del conference call y la moto se vuelve pop. En Santiago, la congestión vehicular aún no llega a los niveles de Ciudad de México, donde los tiempos de viaje ya superaron los 40 minutos en promedio. El 58% de los ejecutivos asegura que tiene […]

Empresas flexibilizan horarios, sube el uso del conference call y la moto se vuelve pop.

En Santiago, la congestión vehicular aún no llega a los niveles de Ciudad de México, donde los tiempos de viaje ya superaron los 40 minutos en promedio.

El 58% de los ejecutivos asegura que tiene menos reuniones fuera de la oficina

Consuelo Salamiá y Claudia Ramírez

Katia Trusich, gerenta general de la empresa de biotecnología farmacéutica Genzyme, le toma el doble de tiempo que hace diez años ir a su oficina en Isidora Goyenechea. Los tacos en Santiago han afectado incluso sus reuniones de negocios. Ahora sólo acepta almuerzos si son cerca de su lugar de trabajo y, en cambio, opta por usar cada vez más el conference call o reuniones por vía telefónica.

Los tacos se han convertido en una pesadilla para los santiaguinos y están obligando a cambiar los hábitos de las empresas y sus trabajadores. Las nuevas estrategias para evitarse la congestión incluyen flexibilizar los horarios de entrada al trabajo, disminuir las reuniones fuera de la oficina, usar más el conference call e incluso cambiar el auto por medios de transporte alternativos como las motos.

Los cambios no sólo se han sentido en el mundo de los negocios. Mientras los transportistas escolares dicen que han visto afectado su bolsillo, los colegios se han adaptado y las radios sacan cuentas alegres debido al aumento de la audiencia en la hora del taco.

«El Mercurio» consultó a empresarios, académicos, políticos y líderes del país sobre este tema. El sondeo reveló que el 90% de los entrevistados prefiere salir antes de su casa para evitarse los tacos camino al trabajo, el 75% opta por rutas alternativas y el 8% incluso ha pensado en cambiarse a una casa más cerca de su empleo. Los encuestados aseguran que hace diez años el tiempo de viaje promediaba los 30 minutos y ahora ese rango se ha extendido en, por lo menos, diez minutos más.

La tendencia es apoyada por un estudio de MHO Consultores, para Ciudad Empresarial. El informe muestra que son quienes viajan desde Maipú o Puente Alto hacia el sector oriente los que más problemas tienen. Una hora y cuarto demoran en llegar a la oficina.

Un paso conflictivo es Sanhattan y la rotonda Pérez Zujovic. Según MHO, en la mañana una persona que vive en Vitacura con Padre Hurtado demora 32 minutos al centro de Santiago y 40 minutos a Sanhattan. En esta zona, a fines de este mes abrirá el mall Costanera Center y aunque los tacos a las siete de la tarde ya están instalados en el sector, se teme que se agudicen.

Según los expertos, la congestión en Santiago debería crecer en el futuro. De acuerdo a las proyecciones de Iván Poduje, arquitecto de la oficina de urbanismo Atisba, la tasa de motorización del país, debería duplicarse en los próximos años, alcanzando cifras similares a los países de la OCDE: Hoy en Londres hay 350 autos por cada mil habitantes mientras en Santiago ese número llega sólo a los 200.

En este escenario, un grupo de diputados de la Comisión del Trabajo ya está pensando en un proyecto de ley que flexibilice los horarios de ingreso y salida de los empleados, con el fin de evitar la congestión vehicular. La iniciativa será entregada mañana a la ministra de la cartera, Evelyn Matthei, en la empresa Ducasse Industrial, que ya implementó horarios flexibles por los tacos.

En esta línea, el 17% de los consultados por «El Mercurio» señaló que su compañía ha implementado alguna medida de flexibilidad laboral, especialmente de horario. En Genzyme, por ejemplo, el horario de entrada se adelantó a las 8:30 de la mañana desde fines del año pasado.

Las reuniones fuera de la oficina son otro tema. El 58% de los encuestados dice que ha disminuido el número de encuentros laborales al día por la gran cantidad de tiempo que toman. Otros han optado por reprogramarse. Pilar Larraín, dueña de la tienda de manicure Amano, dice que no ha variado la cantidad de reuniones, pero «ahora trato de hacer dos o tres en la mañana, y reuniones en la tarde, lo menos posible». Una situación similar vive Paola Cuneo, de Viña Casas del Bosque. Su oficina está ubicada en Alonso de Córdova y tiene las mismas reuniones que antes, pero ahora se levanta mucho más temprano. Lo mismo plantea Paulina Ríos, diseñadora de interiores que trabaja desde su casa en Lo Barnechea. Por los tacos evita tener reuniones alrededor de las 9:00 y luego cerca de las 18:00 horas. En cambio, prefiere los encuentros entre las 15:00 y las 17:00 horas. Además, ha disminuido el número de encuentros al día. «Si tengo cuatro reuniones en el día, y si son en distintas partes, prefiero que no. Tres es lo que alcanzo a hacer».

Estoril y Plaza Los Dominicos al alza en segmento de oficinas

Otra consecuencia de la congestión en los polos de oficinas, es la creación de nuevos «sub-centros» de empleo, además del tradicional eje de Alameda- Providencia-Apoquindo, explica Poduje.

Aunque el grueso de las oficinas sigue estando entre las estaciones de metro Universidad de Chile y El Golf, se han creado otros centros de trabajo en zonas como Estoril, La Dehesa, Ciudad Empresarial y Nueva Las Condes. Según las proyecciones de Poduje, en los próximos ocho años se sumará el eje de la plaza de Los Dominicos; el centro de Vitacura y Tobalaba Sur, entre las estaciones de metro Tobalaba y Colón. Además de la reactivación del centro de Santiago.

Otro barrio que se perfila como un potencial polo de negocios es el sector entre las calles Estoril, Tabancura y Avenida Las Condes. Allí la oferta apunta a empresas pequeñas y a estudios profesionales, como oficinas de abogados, consultas médicas y consultoras.

Según el gerente de Tasación de Valuaciones S.A., Christian Acevedo, la cercanía con zonas residenciales como San Carlos de Apoquindo, San Damián, Vitacura y La Dehesa, explican el atractivo de estos inmuebles para trabajar.

En las grandes ciudades del mundo ha pasado lo mismo. A principios de la década de los noventa, el municipio de París desarrolló un proyecto inmobiliario en la ribera izquierda del río Sena para recuperar predios industriales y ferroviarios que ofrecieran una alternativa de trabajo cerca del centro de la capital francesa. En España ocurrió algo parecido con el Paseo La Castellana en Madrid. La avenida conecta el centro de la capital con los barrios residenciales de la ciudad y ofrece una alternativa de empleo más cercana para los ciudadanos, lo que disminuye sus tiempos de viajes y evita la congestión en el centro.

En América Latina destaca el barrio San Isidro, en Lima, actualmente el distrito más rico del país y capital financiera del Perú.

En México optan por el horario flexible

En otros países latinoamericanos la congestión vehicular es mayor y ya está internalizada en las empresas. Un ejemplo es Ciudad de México.

De acuerdo con datos de la Encuesta de origen-destino de 2007, proporcionados por José María Casado Izquierdo, técnico académico del Instituto de Geografía de la Universidad Autónoma de México (UNAM), el tiempo promedio de desplazamiento en auto en la Zona Metropolitana del Valle de México (que comprende Ciudad de México) era de 41 minutos, esto es, siete minutos más respecto del mismo sondeo realizado en 1994. La encuesta, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, mide los desplazamientos de lunes a viernes y considerando todos los propósitos: ir a trabajar, a comprar y a estudiar, entre otros.

Con tiempos de viaje en alza, las empresas mexicanas ya han modificado sus rutinas de trabajo. Lidia Linares, gerente de operaciones de la naviera Hamburg Sud, en Ciudad de México, cuenta que desde el año pasado implementaron horarios flexibles para los empleados que viven a las afueras de la ciudad. Ellos pueden llegar una hora más temprano al trabajo y retirarse antes de la hora «pico», alrededor de las cinco de la tarde. «La gente del área comercial ha tenido problemas, porque dicen (los jefes) que tienes que cumplir con 20 citas a la semana, pero al final tuvieron que bajarlas porque no se alcanzan», asegura Linares. Una estrategia adicional es dividirse las reuniones por zonas. «Hay gente que cubre nada más el sur o el norte para no desplazarse. Si te mueves de un lado a otro, te toma mediodía», dice.

Según Poduje, las medidas que han implementado países con mayor tasa de motorización para evitar el colapso vial son «subir los impuestos, implementar mayor tarificación vial, fomentar la construcción de ciclovías y la extensión de la red de metro, además de la penalización fuerte de andar en auto». En esta última área, Londres es un ejemplo con su tasa por congestión. Este peaje, a cargo de Transportes de Londres, se paga una vez al día, rige de lunes a viernes de 7:00 a 18:00 horas e incluye zonas del centro de la ciudad en las cuales se requiere de un pago para circular en el horario establecido. Las tarifas parten desde las 9 libras (cerca de $7 mil) y se pueden pagar por adelantado en la web de la entidad, por teléfono e incluso por mensaje de texto.

1’02 horas se demora una persona en volver desde el centro de Santiago hacia Apoquindo con Tomás Moro durante los horarios de la tarde.

43 minutos tarda un automovilista en ir desde Chicureo hacia Sanhattan en la hora punta de la mañana, es decir, de 7 a 9:30 horas.

Los transportistas «recortan» viajes y los colegios se adaptan

Uno de los segmentos más afectados por los tacos de Santiago es del transporte escolar. Bárbara López es transportista de los colegios Tabancura y Los Andes desde hace más de 30 años. Desde hace una década cubre el tramo entre Pocuro y Las Hualtatas. Antes recogía a 15 niños y tardaba una hora. Hoy, y debido a los tacos, en el mismo lapso y trayecto alcanza a recoger sólo a nueve.

En el English Institute, el «tío» Winston tiene todos los tiempos medidos en la mañana. Su recorrido comienza en Escuela Militar a las 6:55 de la mañana. Luego se va a la Scuola Italiana en Apoquindo, sube a las Tranqueras con Kennedy, pasa cerca del Alto Las Condes y se devuelve derecho por Colón. En total, diez casas que le toman casi una hora y 20 minutos por los tacos. Sin congestión vehicular, esa misma ruta le podría tomar unos 35 minutos, calcula. «Hay muchos vehículos y las calles son las mismas, se han ampliado un poquito más, pero son las mismas», plantea.

En las tardes el panorama es similar. Los niños que salen a las 17:30 por las actividades deportivas y talleres pueden llegar hasta una hora y media después a su casa si hay mucho taco. «Como les digo yo a los niños: Paciencia, duérmanse una siestecita», dice Ema Herrera, transportista del colegio Bradford, ubicado en Vitacura.

Los colegios también se las han ingeniado para evitar el caos en las mañanas. En la sede de la prebásica del Colegio Alemán de Santiago, ubicado en Las Hualtatas, entre Luis Carrera y Manquehue, han tomado medidas similares. Hace cuatro años el centro de padres junto con la Municipalidad de Vitacura implementaron la campaña «Besito y chao» para evitar el taco de la mañana. El plan es que entre 7:30 y 8:15, ningún papá se estacione frente al colegio. A cambio de eso, cuatro apoderados o «anfitriones» reciben a los niños y los acompañan a la puerta, así los autos pueden avanzar expeditamente por la entrada. «Eso reduce mucho el tiempo de estacionarse», cuenta la presidenta del centro de padres, Denise Clocker. Agrega que antes los papás podían demorarse hasta 20 minutos en dejar a sus hijos en la puerta, pero con este plan ahora tardan menos de dos minutos.

En el San Pedro Nolasco, en Vitacura, este año habilitaron un nuevo acceso por la calle Arquitecto Larraín para que los alumnos más grandes, que pueden caminar solos a la entrada, no tengan que ingresar por la puerta principal, donde se concentra el atochamiento. Hasta el momento, la medida ha sido un éxito, cuenta Marcelo Valenzuela, inspector general del colegio, quien agrega que en los últimos tres años los tacos se han convertido en un tema que, en general, preocupa a los directores de los establecimientos.

Los que «se bajaron» del auto

Michael Grasty, abogado del estudio Grasty Quintana Majlis & Cía., se bajó del auto hace siete años. Se decidió a hacerlo cuando, producto de los atochamientos capitalinos, llegó media hora tarde a su primera reunión como presidente de la Cámara Chileno Norteamericana de Comercio (Amcham). «Me demoré una hora en llegar a la Avenida Kennedy 5735. Salí rumbo a la reunión desde mi oficina en Magdalena con Isidora Goyenechea», recuerda.

Desde entonces que el abogado es fiel a su moto Honda Foresight 250, entre otros aspectos, porque gasta mucho menos bencina que un auto. El estanque de gasolina se llena con $8 mil y alcanza para dos semanas. Andar en moto «es otro mundo», dice Grasty. «Es más fácil moverse en el taco y en los estacionamientos» y lo recomienda para personas con experiencia al volante.

El abogado Julio Pellegrini del estudio Pellegrini y Urrutia también dejó el auto. Hoy se mueve en una moto Vespa Gran Turismo, un clásico de las italianas.

Pellegrini cuenta que desde hace un par de años reemplazó el auto por una moto para ir al trabajo y a otros lugares. Reconoce que manejar una moto «es más exigente, pero se aprende muy rápido». Para él hay tres aspectos por los que es absolutamente recomendable reemplazar un medio de transporte por otro: se ahorra mucho tiempo evitando los tacos, no hay problemas de estacionamiento y además se gasta menos bencina.

La audiencia radial en la mañana sube 17% en los últimos dos años

Un sector que gana con los tráficos vehiculares es la radio. Según datos de Ipsos Chile, entre 2009 y 2011, la cantidad de personas escuchando radio entre las 7:00 y 9:00 de la mañana aumentó 17% entre las personas de 25 a 59 años de los segmentos ABC1, C2 y C3. «El aumento del tráfico claramente ha traído un aumento en el consumo de radio. No solamente para el dueño de un auto, también para los que escuchan en la oficina, en los celulares o en los paraderos», comenta Martín Osorio, gerente general de la agencia de medios Universal McCann.

Entre las 6:00 y las 8:00 de la tarde, los auditores crecieron 9% en los mismos segmentos entre 2009 y 2011. El consumo de las mujeres aumentó al doble que el de los hombres en todas las categorías de medición. El horario peak de la mañana registró el alza más significativa entre el público femenino, con un alza del 23% versus el 11% que experimentaron los hombres en ese mismo horario.

Aunque Osorio explica que el aumento de personas que escucha radio a una hora no se traduce directamente en un alza de precios de los anuncios publicitarios, dice que impulsa una mayor demanda. «No todos los anuncios tienen el mismo precio. En las radios menos demandadas el valor sube por inflación. Es el alza tradicional del medio. En los programas que son más pedidos y que han subido más del 23% de audiencia, en general, el aumento en el valor del anuncio está por sobre el 25%», dice. En los programas de la hora del taco, una sola marca de cada rubro puede auspiciar el segmento. Esto hace que la demanda sea mayor, lo que podría elevar el precio de los anuncios y las ganancias.

 

Newsletter

Suscribirse por correo electrónico es una excelente manera de conocer nuestras últimas noticias, proyectos, investigaciones, análisis, eventos y trabajos. Suscribirse es rápido y fácil.
Loading