«En la planificación urbana de Santiago estamos atrasados en unos 30 años»

Para el urbanista se necesitan liderazgos políticos fuertes para resolver los problemas de la ciudad.

 En su oficina -ubicada en una antigua casona que apenas sobrevive en calle Alsacia de la comuna de Las Condes, invadida por altas torres de edificios-, el arquitecto y urbanista Iván Poduje tiene varias figuritas articuladas de Batman.

No es que la ciudad, luego del colapso que sufrió el viernes pasado por la falla en el Metro, necesite un superhéroe. Pero sí, apunta Poduje, requiere de un liderazgo político fuerte que solucione los problemas urbanos de Santiago.

-Luego de lo que pasó el viernes uno se pregunta si estamos pensando bien Santiago.

-Creo que en general se está pensando mucho la ciudad pero sin un hilo conductor, sin un liderazgo que permita implementar las cosas que se piensan. Cuesta ver que esas miradas se traduzcan en acciones que permitan direccionar el crecimiento de la ciudad. Tenemos un país que ha avanzado en muchas áreas, pero que en planificación urbana, que se entiende como la disciplina que se encarga de tener una ciudad mejor, estamos atrasados unos 30 años.

-¿Y de quién es la responsabilidad de que no haya ese ‘hilo conductor’?

-Lo que pasa es que no ha sido una prioridad política. La planificación urbana es esencialmente un asunto de Estado sin perjuicio de que puede ser llevada adelante con la participación de actores sociales, de académicos, de especialistas. Pero fundamentalmente es una función pública y por tanto, cuando uno habla de que la planificación urbana no ha tenido relevancia, quiere decir que desde el punto de vista de las prioridades políticas no ha sido un tema.

-¿Entonces qué es lo que falta para que sea una prioridad?

-Aquí se necesita tener liderazgo y visión política; segundo, tener ideas claras y, tercero, recursos. Nosotros tenemos recursos. Se destinan US$ 750 millones anuales al Transantiago y la Presidenta anunció un plan de infraestructura por US$ 4.000 millones. Lo que nos falta son líderes políticos que tengan la claridad de que la ciudad es un motor de transformación social y que tengan un proyecto claro orientado en esa dirección y, en segundo lugar, que tengas las atribuciones para llevarlo adelante.

-¿Y ves a algún político que pueda ejercer hoy ese rol?

-Por ejemplo, creo que Claudio Orrego tiene el valor de ser el primer intendente que veo que está tratando de construir un proyecto de ciudad. Tiene la iniciativa de los cerros y otras en transporte público. Los alcaldes tienen eso: como tienen el contacto diario con las personas levantan ese tipo de temas. Los parlamentarios claramente no hacen eso ya que ni siquiera hablan de los problemas de sus distritos: A los diputados Felipe Kast y Giorgio Jackson nunca los he escuchado hablar de los problemas de Santiago. La alcaldesa Tohá está haciendo una gran labor, tal como lo fue en su minuto Manuel José Ossandón en Puente Alto, tal como lo está haciendo Rodrigo Delgado, de Estación Central. El otro es Lagos quien dijo que la ciudad era uno de los cinco temas del futuro, él es el líder político que mejor entiende la ciudad.

Un zapato apretado
-Estamos en tiempo de reformas, ¿crees que una reforma a la ciudad es indispensable?

-Absolutamente. Lo que yo veo en la práctica es que la ciudad es un zapato que le está apretando el pie a la gente, le está afectando su calidad de vida. Pero tú ves que en la discusión por la educación se anuncia que las tres causales de la segregación escolar son el copago, el lucro, y selección. Y no se hace ninguna mención a la segregación urbana de los barrios, como si las escuelas estuvieran en el aire.

-Hoy eres asesor de la Municipalidad de Vitacura y ahí se está dando una polémica con un grupo de vecinos que quieren preservar un parque que se va a utilizar para ensanchar la Costanera Sur. ¿Puede haber términos medios?

-Es completamente posible, pero en el caso concreto de Vitacura, donde hay 47 torres de edificios entre Tabancura y Padre Hurtado, se tiene sólo una calle con una pista por lado, lo que no es razonable.

Además la Costanera Sur es una avenida en superficie de 30 kilómetros de largo. ¿Es razonable que en un sector concreto de un barrio esto se haga en túnel minero, como ellos piden, para que no se vea? A mí me parece que no es razonable.

-¿Pero con iniciativas así no se incentiva el uso del automóvil cuando justo queremos lo contrario?

-Sabes por qué no, porque las micros andan en las calles. Muchas veces cuando yo discuto con mis colegas que se oponen a la construcción de infraestructura vial, les digo ¿pero dónde va a circular el transporte público? Los buses no andan por los aires. La Costanera Sur se requiere porque es una pista intercomunal que conecta Vitacura con el resto de Santiago y donde pasará el transporte público en el futuro.

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